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lunes, 11 de febrero de 2013

El Proceso de Duelo: crucial en la creación de relaciones totales.



"Hacer el duelo es un proceso el cual sabes que la persona amada perdida ha muerto físicamente pero internamente te acompañara y formara parte de ti para siempre", Juan David Nasio.

El duelo siempre ha sido un tema de interés en la investigación psicoanalítica, numerosos psicoanalistas han estudiado dicho proceso: Freud, Abraham, Klein, Grinberg, Aberastury, Mannoni, Nasio, Caruso, Leader y un sin fin más.

Para la escuela Kleiniana la concepción del duelo es un proceso cumbre en el desarrollo de la personalidad ya que gracias a el, se integran los aspectos buenos y malos de uno mismo para lograr ser un objeto total, es decir el duelo es un proceso que integra-unifica.

Freud en duelo y melancolía decía que: el proceso del duelo puede describirse en la forma siguiente: el examen de la realidad ha  mostrado que el objeto amado no existe ya, y demanda que la libido abandone todas sus relaciones con el mismo. Contra esta demanda surge una resistencia naturalísima,  pues sabemos que el hombre no abandona gustoso ninguna de las  posiciones de  su libido, aun cuando les haya encontrado ya una sustitución. Esta resistencia puede ser tan intensa que surjan el apartamiento de la realidad y la conservación del objeto, por medio de  una psicosis optativa alucinatoria. Lo normal es que el respeto a la  realidad  obtenga  la  victoria.  Pero  su  mandato  no  puede  ser  llevado  a  cabo inmediatamente y sólo es realizado de un modo paulatino, con gran gasto de tiempo y de energía psíquica, continuando mientras tanto la existencia psíquica del objeto. Cada uno de los recuerdos y esperanzas que constituyen un punto de enlace de la libido con el objeto, es sucesivamente sobrecargado, realizándose en él la sustracción de la libido. No nos es fácil indicar, por qué la transacción que supone esta lenta y paulatina realización del mandato de la realidad, ha de ser tan dolorosa. Tampoco deja de ser singular que el doloroso displacer que trae consigo, nos parezca natural y lógico. Al final de la labor del duelo vuelve a quedar el Yo libre y exento de toda inhibición.

Freud tiene una lógica impresionante para decir que debido a la pérdida de un ser amado, el yo se desgasta tremendamente por la lucha que tiene de vivir dicho evento y negar a la vez esta realidad con el objeto perdido.

Para finalizar invito a todos a que realicen sus duelos que nunca han podido hacer, todos tenemos duelos sin resolver, hagamoslo, nos ayuda a integrarnos :).


miércoles, 6 de febrero de 2013

Historia de la asociación psicoanalítica de Argentina


El presente artículo tiene la finalidad de dar a conocer la historia del psicoanálisis en América, específicamente en Argentina donde en sus origines como todo se toma a Fred como la base, posteriormente la APA se tornó Kleiniana totalmente, por eso hablaré de ella aquí en mi espacio.

El artículo fue escrito por el Doctor Horacio Etchegoyen un renombrado psicoanalista argentino kleiniano, quien ha profundizado en los fenómenos de la transferencia y contratransferencia ademas el es el creador del libro Los fundamentos de la teoría y técnica psicoanalítica.


Buenos Aires. Octubre 2001. "Fragmentos y construcciones de la historia del psicoanálisis en Argentina" .
Voy a referirme especialmente a la historia de la escuela de Melanie Klein en la Argentina. La investigación de Melanie Klein es larga y profunda. Arranca en los años veinte, y un poco antes en Hungría, con la dirección señera deFerenczi, sigue en Alemania por un lustro durante los años en que Abrahamfunda y organiza el Instituto de Berlín y culmina en Londres, donde crea conJones la escuela inglesa de psicoanálisis.
Hay, pues, una Melanie Klein húngara que empieza a aplicar la teoría psicoanalítica para educar a los niños y pronto para analizarlos, una Melanie Klein alemana que crea la técnica del juego y una Melanie Klein inglesa que, sobre la base de lo que observó en sus primeros pacientes infantiles y luego también en los adultos, establece una teoría audaz y renovadora, donde amplía y modifica lo que había aprendido de Freud y de sus tres grandes discípulos(Ferenczi, Abraham y Jones).
La técnica del juego le permitió a Klein adentrarse en el inconsciente del niño y descubrir la psicología del primer año de la vida, antes inexplorada. Sobre estas bases pudo comprender las angustias del niño pequeño, que separó en paranoides y depresivas, darle precisión a los primitivos mecanismos de defensa del yo (proyección, introyección, disociación y negación) y explicar el funcionamiento del yo temprano, con lo que llegó a ver desde otro prisma de la realidad psíquica a partir del fecundo concepto de fantasía inconsciente.
Como siempre sucede en psicoanálisis, la investigación kleiniana se desarrolla en la dialéctica de la teoría y la técnica, donde la técnica del juego cuaja en los datos observacionales que abren paso a una nueva teoría que abandona el narcisismo primario e instaura la relación de objeto desde el comienzo de la vida.
Esto remite, a su vez, a una técnica en que la transferencia ocupa un lugar singular y la interpretación se hace más asidua y profunda en su intento de alcanzar la fantasía inconsciente, tal como aparece en la transferencia paterna y materna, positiva y negativa. Un mérito notable de Melanie Klein es interpretar imparcialmente los conflictos surgidos en la situación psicoanalítica, más allá de las circunstancias tácticas que puedan presentarse.

En Buenos Aires, donde se fundó la Asociación Psicoanalítica Argentina en 1942, las ideas de Melanie Klein encontraron pronto un suelo fértil y llegaron a ser dominantes por muchos años.
La Revista de Psicoanálisis que fundó Arnaldo Rascovsky en 1943, incluye en su número inaugural "Primeros estadíos del conflicto de Edipo y de la formación del superyó", el octavo capítulo de El psicoanálisis de niño (1932), y recogió después sus escritos más valiosos. Al mismo tiempo, la Revista publicaba los grandes artículos de Abraham, Ferenczi y Jones, no menos que los del mismo Freud, de Anna Freud, Richard Sterba, Franz Alexander, Fairbain, Strachey, Fenichel, Tausk, Marie Bonaparte, Hartmann, y de los grandes psicoanalistas de la primera mitad del siglo XX, al lado de los estudios de Cárcamo, Garma, Rascovsky, Marie Langer, Enrique Pichon Rivière y poco después de Racker, Grinberg, Resnik, Zac, Liberman, Alvarez de Toledo y Bleger para citar sólo a los más notorios.
Vale la pena recordar que ya antes de que se fundara la APA, había en Buenos Aires un grupo de estudiosos en el que se destacaban Enrique Pichon Rivière y Arminda Aberastury, Arnaldo y Matilde Rascovsky y Teodoro Schlosberg entre otros. Este grupo estudiaba devotamente la obra de Freud sin más guía que su inteligencia y entusiasmo. Cuando llegaron Cárcamo y Garma de Europa a fines de los años treinta, se dieron las circunstancias para que se formara la primera sociedad componente latinoamericana de la Asociación Psicoanalítica Internacional.
En su célebre Servicio de psiquiatría de la adolescencia del viejo Hospicio de las Mercedes, Pichon Rivière desarrolló, desde mediados de los años treinta, una tarea pionera con un grupo de discípulos sobresalientes, a los que enseñó una psiquiatría psicoanalítica sumamente rigurosa y original. Al mismo tiempo, y con no menos brillo, Arnaldo Rascovsky realizaba una labor similar en pediatría en el Hospital de niños.
En la sala de Enrique estaba Arminda Aberastury, la Negra -como todos la llamaban-, quien empezó a tomar contacto con niños. Primero se valió del libro de Anna Freud (1927) Psicoanálisis del niño y después se encontró con El Psicoanálisis de niños, de Melanie Klein, seguramente aconsejada por su sabio e ilustrado marido, Enrique. En 1942, Arminda Aberastury, que había iniciado su análisis con Garma y estaba traduciendo El Psicoanálisis de niños tomó contacto directo con Melanie Klein y empezó a cartearse con ella. En 1945 se le unióBetty Good y de esa colaboración surgió en Buenos Aires el psicoanálisis de niños de orientación kleiniana.
Pocos años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, los psicoanalistas se reunieron en el XVI Congreso Internacional, que se realizó en Zurich en 1949. Asistieron Angel Garma y Elizabeth G. Good, que se casarían poco después, Arnaldo y Matilde Rascovsky y Teo Schlosberg. Los analistas porteños tuvieron así la ocasión de conocer a Melanie Klein y a la plana mayor del psicoanálisis internacional. Melanie Klein disfrutó muchísimo de una presentación clínica de Betty, un niño de 21 meses, el analizado más joven hasta entonces, menor aún que la famosa Rita. Más detalles de estos primeros tiempos pueden encontrarse en "Psicoanálisis de niños", el primer escrito deArminda Aberastury, leído en agosto de 1946 y publicado poco después en el cuarto tomo de la Revista de Psicoanálisis, y en sus numerosos trabajos ulteriores que culminan en su perdurable libro Teoría y Técnica del Psicoanálisis de niños, publicado por Paidós en 1962. También pueden encontrarse valiosas referencias en el delicioso libro Niños en análisis de Betty Garma (Kargieman, 1992).
La predominancia del pensamiento de Klein en Buenos Aires duró más de veinte años y llegó a ser por momentos hegemónico. Pichon lo aplicó consistentemente en la psicosis, Garma y Rascovsky a la medicina psicosomática, a los sueños y al desarrollo infantil, Heinrich Racker a la técnica con su teoría de la transferencia y contratransferencia, que después enriquecióGrinberg con su concepto de contraidentificación proyectiva. Los Baranger, Willy y Madé, por su parte aplicaron las ideas kleinianas al proceso psicoanalítico, con su teoría del campo, Bleger al estudio de la personalidad yResnik a la psicosis y a la cultura. Cesio se valió de Melanie Klein para construir su teoría del letargo, Liberman para explicar el diálogo psicoanalítico y sustentar su teoría lingüística de los estilos interpretativos, Rebe Alvarez de Toledo para dar cuenta del efecto de la palabra y la asociación libre en el diálogo psicoanalítico y Marie Langer para su exploración de la femeneidad. Joel Zac usó las teorías kleinianas para entender las angustias de separación y el acting out, como también lo hizo Grinberg. Benito López aplicó consistentemente las teorías kleinianas al estudio de las adicciones y los pacientes fronterizos, mientras muchos autores que se ocuparon de los fundamentos epistemológicos del psicoanálisis como María Isabel Siquier, Eduardo Issaharoff y los Liendo (Ernesto y María del Carmen) se apoyaron siempre en conceptos de Klein, y ni qué decir de Jorge Luis Ahumada, cuyo reciente y fundado libro, Conjeturas y refutaciones se apoya decididamente enKlein, Bion y Money-Kyrle.
Al desarrollar sus propias ideas, todos estos autores fueron marcando también sus diferencias con Melanie Klein, sin que por ello desconocieran sus raíces.




En la década del setenta se hizo más fuerte en Buenos Aires la influencia de Lacan y paralelamente, decayó la vigencia kleiniana, que nunca se apagó, sin embargo. Así como Lacan comenzó su enseñanza poniendo la proa a la psicología del yo, los lacanianos porteños la emprendieron con Melanie Klein, a pesar de que Lacan mismo siempre le tuvo simpatía.
El pensamiento de Melanie Klein y su escuela se mantuvo a través del tiempo y el valioso libro de Elsa M. del Valle Echegaray, La obra de Melanie Klein, que tuvo una larga gestación, es una prueba de ello. Su último tomo, Melanie Klein:cierre y apertura, acaba de publicarse por Lumen (1999).
Que el año que viene se vaya a realizar un coloquio titulado "Melanie Klein en Buenos Aires" es otra prueba de que Melanie Klein sigue viva en todos nosotros. No está ya de moda, por suerte, pero continúa vigente. Sus escritos se siguen leyendo y discutiendo, lo mismo que los de sus discípulos, como Bion, Rosenfeld, Money-Kyrle, Hanna Segal, Betty Joseph y Meltzer, que tienen numerosos continuadores entre nosotros. El recordado libro de Willy Baranger, Posición y objeto en la obra de Melanie Klein, apareció en 1971, es decir hace treinta años, pero se sigue consultando, más allá de que su autor se dedicó en los últimos años de su fecunda vida más a Lacan que a ella.
Quisiera terminar este breve y por cierto incompleto recorrido señalando que, a diferencia de los kleinianos de Londres, los del Río de la Plata son más permeables a los aportes de otros autores y a los estudios interdisciplinarios, sin por eso perder la brújula del pensamiento de Melanie Klein.

martes, 22 de enero de 2013

La sexualidad vista desde la teoría de las relaciones de objeto.




Fairbain en estudio psicoanalítico de la personalidad hace una crítica a la teoría freudiana bastante interesante y objeta lo siguiente: " la teoría clásica de la libido tiene como fin la descarga y satisfacción del impulso libidinal, pero debe reconocerse que las zonas erógenas son simplemente canales por los que fluye la libido, y que una zona sólo se hace erógena cuando la libido fluye por ella."

En esta parte con una osadía tremenda Fairbain básicamente dijo que los genitales solo cobran vida cuando se usan, sin libido no son más que objetos inertes.

Faribairn añade que hay dos actitudes libidinosas: la infantil y la madura.
En la madura el adulto emocionalmente maduro, la libido busca el objeto a través de una serie de canales entre los que el genital desempeña un papel importante.

Los canales genitales son útiles para una relación libidinosa satisfactoria con el objeto.

DEBE ENTENDERSE que las relaciones interpersonales no son satisfactorias porque haya sexualidad con la pareja, Si no por el contrario, es debido a las relaciones interpersonales satisfactorias que se logra la verdadera sexualidad genital.

Una frase: "las personas no son maduras por usar su sexualidad, son maduras por encontrar a la persona adecuada para usar su sexualidad"




lunes, 21 de enero de 2013

Breve análisis sobre la depresión desde la panorámica Kleiniana



La Depresión desde una perspectiva Kleiniana




Melanie Klein en su tomo 1 AMOR, CULPA Y REPARACIÓN, publicó "una contribución a los estados maníaco depresivos" en donde ella describió que la persona depresiva se encuentra atravesando un proceso de duelo(Melanie tomó el duelo antes descrito por Freud y logró integrarlo en su teoría, ubicandolo en la posición depresiva) por la renuncia al objeto amado (madre) y que si lo ubicamos en el desarrollo kleiniano esta en la posición depresiva. 


León Grinberg en Culpa y Depresión hace una aportación bastante interesante donde equipara la depresión con la señal de angustia de Sigmund Freud, aseguró que la depresión al igual que la señal de angustia se hace presente cuando algo importarte del inconsciente esta por salir, y la persona depresiva opta por refugiarse en ese lugar ya conocido.

Otto Kernberg quien niega sus raíces kleinianas dándoselas de creativo, se enfoca en los trastornos narcisistas de la personalidad y hace la distinción en 2 tipos de depresión: depresión vacia y una depresión como tal, la depresión vacia es propia de los estados limite, donde imperan los sentimientos de soledad, aburrimiento y vacio.


Si la persona no supera la posición depresiva, entra la melancolía que es el conflicto de la no renuncia del objeto amado, trayendo consigo sentimientos de abandono, desamparo y desolación total, lo que podría considerarse en términos psiquiátricos "depresión mayor". 

Entonces la persona depresiva sufre la primera perdida significativa de su vida que es el desprendimiento de su madre, la superación exitosa de la depresión termina con la elaboración del duelo, que viene a ser la integración total de la posición esquizoparanoide con la posición depresiva: lo cual dará pauta la creación del objeto total en el infante.

Entonces con este pequeño trip sobre la depresión me despido, les mando un abrazo :) .

sábado, 19 de enero de 2013

Vida y Obra de MELANIE KLEIN


Vida y Obra de Melanie Klein






Presentaré a continuación una biografía de mi psicoanalista favorita Melanie Klein, en donde se muestra la historia de vida de Klein y podrán comprender cuales fueron sus motivaciones personales para hablar de posición esquizoparanoide-depresiva, envidia, gratitud, odio y reparación, sin duda una biografía que nos deja ver a una Melanie más humana y no la mujer de hierro que nos presentan en las universidades, espero que la disfruten tanto como yo.

Nacida Reizes (1882-1960) Psicoanalista inglesa

Melanie Klein fue la principal guía intelectual de la segunda generaciónpsicoanalítica mundial. Ella dio origen a una de las grandes corrientes delfreudismo (el kleinismo) y, gracias a Ernest Jones, que la llevó a GranBretaña, contribuyó a la expansión considerable de la escuela inglesa depsicoanálisis. Transformó profundamente la doctrina freudiana clásica, y nosólo creó el psicoanálisis de niños, sino también una nueva técnica de la cura ydel análisis didáctico, lo cual la convirtió en jefa de escuela. Su obra,compuesta esencialmente por una cincuentena de artículos y un libro (El psicoanálisisde niños), ha sido traducida a unos quince idiomas y reunida en cuatrovolúmenes. A ellos se suma una autobiografía inédita y una importantecorrespondencia.  

A Melanie Klein se le han dedicado numerosas obras, entre ellas las de Hanna Segal, una de sus pupilos más fervientes al lado de Wilfred Bion, Herbert Rosenfeld y Donal Meltzer, y la de Phyllis Grosskurth, su biógrafa. En 1991, R. D. Hinshelwood realizó la publicación del diccionario del pensamiento kleiniano.

Melanie Klein nació en Viena el 30 de marzo de 1882, hija de un judíopolaco originario de Lemberg, Galitzia, que se convirtió en médico clínico alprecio de una ruptura con padres tradicionalistas, y de una judía eslovaca,cuya familia, erudita y cultivada, era dominada por un linaje de mujeres.Melanie fue el cuarto vástago, poco deseado, de esa pareja que se entendía poco.Cuando a su vez se convirtió en madre, siguió sufriendo en su vida privada lasintrusiones de Libussa, su propia madre, personalidad tiránica, posesiva ydestructora.

La juventud de Melanie Klein estuvo marcada por una serie de duelos, muyprobablemente responsables del sentimiento de culpa cuyas huellas se encuentranen su obra teórica.
Melanie tenía 4 años cuando su hermana Sidonie murió de tuberculosis ala edad de 8; tenía 18 años cuando desapareció el padre, físicamente disminuidodesde mucho antes, dejándola sola frente a la madre; tenía finalmente 20 añoscuando murió, agotado por la enfermedad, las drogas y la desesperación, suhermano Emmanuel, quien ejercía una fuerte influencia sobre ella y al cualestaba ligada por una relación de acentos incestuosos. Phyllis Grosskurthobserva que Melanie se casó poco después de ese deceso, del que se sentíaculpable, lo cual, añade la biógrafa, "fue probablemente el objetivo deEmmanuel".

Las dificultades económicas que siguieron a la muerte del padre parecen habersido la causa de su renuncia a los estudios de medicina, que había decididorealizar para convertirse en psiquiatra. Esas mismas dificultades explicantambién su matrimonio precipitado, en 1903, con Arthur Klein, un ingeniero decarácter desconfiado que había conocido dos años antes, y del que se divorcióen 1922. En 1910, por insistencia de Melanie, crónicamente depresiva, lapareja, cuyas desaveniencias eran mantenidas por las incensantes intervencionesde Libussa, se estableció en Budapest. 

En 1914 murió la madre y nació el tercervástago, Erich Klein (futuro Eric Chyne), a quien Melanie analizaría, lo mismoque a Hans y Melitta, el hermano y la hermana mayores. Pero ese año de 1914 fuetambién el de su primera lectura de un texto de Sigmund Freud, Sobre elsueño, y de su primera entrada en análisis con Sandor Ferenczi.

Muy pronto Melanie Klein comenzó a participar en las actividades de laSociedad Psicoanalítica de Budapest, de la que se convirtió en miembro en 1919.Antes, el 28 y 29 de septiembre de 1918, bajo la presidencia de Karl Abraham,en esa ciudad, que Freud consideraba el centro del movimiento psicoanalítico,se había reunido el V Congreso de la International Psychoanalytical Association(IPA). Ésa fue la primera vez que Melanie Klein vio a Freud: lo escuchó leer enla tribuna su comunicación "Nuevos caminos de la terapiapsicoanalítica" y, fuertemente impresionada, tomó conciencia de su deseode dedicarse al psicoanálisis. 

En 1919, impulsada por Ferenczi, presentó en laSociedad Psicoanalítica de Budapest su primer estudio de un caso, dedicado alanálisis de un niño de 5 años, que en realidad era su propio hijo Erich. Unaversión refundida de esa intervención, en la cual enmascaró la identidad deljoven paciente llamándolo Fritz, se convirtió en su primer escrito, publicadoen el Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse. Un año después, unatercera versión de ese mismo trabajo apareció en lmago:
"El niño del que se trata, Fritz, es hijo de miembros de mi familiaque habitan en mi vecindad inmediata. Esto me ha permitido encontrarme amenudo, de modo natural, cerca de él. Además, como la madre sigue todas misrecomendaciones, puedo ejercer una gran influencia sobre la educación de suhijo."

El terror blanco y la ola de antisemitismo que se abatieron sobreBudapest después del fracaso de la dictadura comunista de Bela Kun (1886-1937)obligaron a los Klein a dejar la capital, y después a exiliarse. En 1920Melanie Klein participó en La Haya en el Congreso Internacional de la IPA. Allíconoció a Hermine von Hug-Hellmuth y, sobre todo gracias a la recomendación deFerenczi, a Karl Abraham. Éste, con la ayuda de Max Eitingon, acababa de fundarel famoso Policlínico del Berliner Psychoanalytisches Institut (BPI), donde seatendía a numerosos pacientes traumatizados por la guerra. Atraída por lapersonalidad de Abraham y la vitalidad del grupo de analistas que lo rodeaba,Melanie Klein se instaló en 1921 en la capital alemana. Un año después pasó aser miembro de la Deutsche Psychoanalytische Geselischaft (DPG) y, enseptiembre de 1922, asistió al VII Congreso de la IPA, en cuyo transcursoparticipó en las primeras escaramuzas sobre la cuestión de la sexualidadfemenina, después de la impugnación de las tesis freudianas por Karen Horney.

A principios de 1924, Melanie Klein emprendió un segundo análisis conKarl Abraham, de quien iba a tomar algunas ideas para desarrollar su propiaperspectiva sobre la organización del desarrollo sexual. En abril, en el VIIICongreso de la IPA en Salzburgo, presentó una comunicación muy discutida sobreel psicoanálisis de niños pequeños, en la cual comenzó a cuestionar ciertosaspectos del complejo de Edipo. Respaldada por Abraham, también contó con elapoyo de Ernest Jones, el cual, seducido por ese discurso contestatario, llegóincluso a intervenir ante Freud para que éste prestara atención a esasdeclaraciones de acentos heréticos. El 17 de diciembre del mismo año, Melanieviajó a Viena para leer una comunicación sobre el psicoanálisis de niños en laWiener Psychoanalytisches Vereinigung (WPV): allí enfrentó directamente a AnnaFreud. A partir de ese momento se abrió el debate sobre qué debía ser elpsicoanálisis del niño: una forma nueva y mejorada de pedagogía (posicióndefendida por Anna Freud), o (como lo sostenía Melanie Klein) el lugar de laexploración psicoanalítica del funcionamiento psíquico desde el nacimiento.

En Berlín, Melanie Klein se hizo amiga de Alix Strachey, que tambiénestaba en análisis con Abraham. Con la ayuda de su esposo, James Strachey, quese había quedado en Londres, Alix introdujo a Melanie en la BritishPsychoanalytical Society (BPS). Gracias también al apoyo de Ernest Jones,Melanie pudo dar una serie de conferencias en Londres, en julio de 1925. Esa estadaen Inglaterra le encantó, al punto de despertar en ella el deseo deestablecerse al otro lado de la Mancha, deseo que iba a realizarse mucho antesde lo que ella imaginaba, en razón de la muerte de Karl Abraham en diciembre de1925. Por pedido de Jones, que la invitó a pasar un año en Inglaterra, MelanieKlein dejó Berlín en septiembre de 1926. Esa instalación londinense marcó dehecho el inicio de las hostilidades entre la escuela vienesa y la escuelainglesa: a pesar de los esfuerzos de Jones para convencerlo de que las tesiskleinianas se inscribían en la lógica de las suyas, Freud, que quería respaldara Anna, puso de manifiesto un descontento creciente.

En Londres, Melanie Klein experimentó con sus teorías tomando enanálisis a los hijos perturbados de algunos de sus colegas: por ejemplo el hijoy la hija de Jones. Su personalidad invasiva suscitaba pasiones y rechazos a sualrededor. En marzo de 1927 Anna Freud leyó una comunicación ante el grupoberlinés de la DPG: se trataba en realidad de un ataque en regla contra lastesis kleinianas en materia de análisis de niños. En mayo de ese mismo año, lasideas de Anna fueron discutidas en Londres en el marco de un simposio sobre elpsicoanálisis de niños. Hubo críticas, y Freud se irritó. El diferendo entrelas dos mujeres no cesó de intensificarse; se refería sobre todo a laoportunidad del análisis del niño: parte integrante de la educación general detoda criatura, según Melanie Klein, o sólo necesario si manifestaba unaneurosis, a juicio de Anna, quien además circunscribía ese análisis a laexpresión del malestar de los padres, mientras que Melanie Klein autonomizaba ala criatura, tanto en su demanda como en la cura.

En septiembre de 1927, en el X Congreso Internacional organizado en Innsbruck,el conflicto adquirió amplitud: Klein presentó una comunicación, "Losestadios precoces del conflicto edípico", en la cual expuso susdesacuerdos con Freud sobre la ubicación en el tiempo del complejo de Edipo,acerca de sus elementos constitutivos, y en cuanto al desarrollo psicosexual diferenciadode varones y niñas. En octubre, con el apoyo y la confianza renovados de Jones,Melanie fue aceptada como miembro de la BPS.

En enero de 1929 tomó en análisis a un niño autista de 4 años, hijo deuno de sus colegas de la BPS, al cual denominó Dick. Muy pronto advirtió queDick presentaba síntomas desconocidos para ella. No expresaba ninguna emoción,ningún apego, y no se interesaba en el juego. Para entrar en contacto con él,puso dos trenes lado a lado, y designó al más grande como "tren-papá",y al pequeño como "tren-Dick". Dick hizo deslizar el tren que llevabasu nombre, y le dijo a Melanie: "¡Corta!" Ella desenganchó lavagoneta del carbón, y el niño la guardó entonces en un cajón, exclamando:"¡Se fue!" El historial se hizo tanto más célebre cuanto quedemostraba que los propios psicoanalistas podían no brindar a sus hijos el amorque éstos esperaban de ellos.
Dick siguió en análisis con Melanie Klein hasta 1946, a pesar de unainterrupción durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando lo conoció PhyllisGrosskurth, él ya tenía unos 50 años, y nada que ver con el niño encerrado ensí mismo de antaño. Era incluso francamente hablador.

En 1932 Melanie Klein publicó su primera obra de síntesis, El psicoanálisisde niños, en la cual expuso el armazón de sus futuros desarrollos teóricos,sobre todo el concepto de posición (posición esquizo-paranoide/posicióndepresiva), así como su concepción ampliada de la pulsión de muerte. Pero esemismo año, que aparentemente iniciaba para ella un período de calma institucional,su vida privada se vio perturbada por conflictos que, unos años más tarde,tendrían graves repercusiones en su vida profesional. Su hija MelittaSchmideberg, casada con Walter Schmideberg, un pariente de los Freud y deFerenczi, se convirtió en analista. Sin advertirlo, Melanie había repetido consu propia hija el comportamiento de Libussa. Melitta tomó distancia respecto deMelanie en el curso de su reanálisis con Edward Glover. Muy pronto sería públicamenterespaldada en esa actitud por su analista, quien no vaciló en aprovechar las tensionesfamiliares para reforzar sus propias posiciones teóricas frente a Melanie.

A partir de 1933, Melanie Klein, que sufría los ataques incesantes deGlover y Melitta, vio con terror la llegada a Londres de los analistas vienesesy berlineses que huían del nazismo. Le confió a Donald Woods Winnicott que, enla instalación de esos refugiados que eran en su mayoría hostiles, presentía lainminencia de un "desastre". Unos meses después del arribo de los Freuda Londres, las hostilidades estallaron efectivamente. En julio de 1942, latensión en el seno de la BPS llegó a un punto crítico. Mientras Londres estabasiendo bombardeada, se tomó la decisión de realizar reuniones para discutir lospuntos de desacuerdo científico y clínico. Así se inició el período de lasGrandes Controversias, inaugurado por un ataque en regla de Edward Glovercontra la teoría y la práctica de los kleinianos. Ernest Jones, en quienMelanie Klein creía tener un aliado fiel, se eclipsó a menudo de un escenarioen el que los actores eran esencialmente mujeres, unas agrupadas alrededor deMelanie, y las otras en torno a Anna Freud. Los enfrentamientos fueron de talintensidad que Donald Woods Winnicott, partidario de Melanie, una noche tuvoque interrumpir los debates para señalar que estaban en medio de un bombardeo,y era urgente ponerse a resguardo.

En noviembre de 1946, después de interminables negociaciones marcadassobre todo por la renuncia de Edwar Glover, se llegó a un ladys agreement -nosiempre respetado-, como resultado del cual se institucionalizó una particiónde la BPS entre kleinianos, annafreudianos e Independientes.

En 1955, Melanie Klein, que no había perdido nada de su dinamismo y suagresividad, intervino de una manera también estruendosa en el Congreso de laIPA en Ginebra, presentando una comunicación titulada "Un estudio sobre laenvidia y la gratitud", en la cual desarrollaba el concepto de envidia,articulado como extensión de la pulsión de muerte, a la cual ella le daba un fundamentoconstitucional. De tal modo establecía el vínculo con quien ella siempre había consideradosu maestro, Karl Abraham. Y ponía en marcha una nueva controversia que, si bienno tuvo la amplitud de las anteriores, la llevó a una ruptura con Winnicott ycon Paula Heimann (que había sido el más inteligente y feroz de los adversariosde Glover en 1943).

Nunca reconciliada con su hija Melitta, dejando inconclusa unaautobiografía fragmentaria y selectiva, Melanie Klein murió de un cáncer decolon en Londres, el 22 de septiembre de 1960. 

Opinión personal:

Un tanto trágica su vida personal, profesionalmente llena de grandes éxitos y en la cual me atrevo a decir que fue toda una vida que giró en torno a la reparación  constante de sus propios conflictos a través de toda su obra, esta es MELANIE KLEIN, una psicoanalista que después de Freud sigue más vigente que nunca y que ademas logró trascender y dejar su huella en la historia del psicoanálisis. 

Bibliografía:
- Diccionario de psicoanálisis de Elisabeth Roudinesco 
- Melanie Klein - Hanna Segal
- Klein para principiantes - Robert Hinshelwood